¿Dónde está mi beneficio? | Artí­culos | E-Consulting.es Abogados & Gestores
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Es una pregunta bastante frecuente, a la que tenemos que dar respuesta los profesionales del ámbito contable y financiero. Son pocas las reuniones, donde se expone un informe económico financiero, sobre la trayectoria de la empresa analizada, donde no salta a la mesa la pregunta: ¿dónde está el beneficio de xxx euros declarado por la empresa?.

Lo primero que tenemos que dejar patente es lo siguiente. Tal como ya analizamos en un trabajo anterior, sobre la interpretación del balance y cuenta de resultados de nuestra empresa:

La cuenta de resultados ofrece el detalle y composición del resultado anual de nuestra empresa.

La cifra de resultado neto, después de impuestos, queda también reflejada y expuesta en el balance de situación, en el apartado destinado a la estructura financiera.

El balance consta de dos masas patrimoniales principales: activo o estructura económica y patrimonio neto + pasivo o estructura financiera.

La parte de estructura financiera muestra el origen de los fondos disponibles para la empresa, es decir, de dónde vienen, cómo se han generado y cómo han llegado hasta nuestra empresa.

La parte de la estructura económica muestra el destino de esos fondos, es decir, dónde se han invertido, en qué elementos están materializados.

En base a lo anterior, lo primero que hemos de tener claro, a la hora de intentar averiguar dónde se encuentra materializado el beneficio, es que no debemos buscar en la estructura financiera, sino que debemos buscarlo en la estructura económica. La primera nos dice el importe del beneficio que se ha ido generando. La segunda nos dirá en qué partidas o elementos se haya materializado.

Por consiguiente, otra cuestión que debemos tener muy clara es que el beneficio no se encuentra (solamente) disponible en dinero o partidas líquidas, a disposición de los socios, para ir a retirarlo cuando así lo consideren.

Vamos a detallar, de acuerdo con nuestro punto de vista, las posibles ubicaciones del beneficio contable, tanto del generado en un ejercicio puntual, como del acumulado a lo largo de la trayectoria empresarial. Debemos ser conscientes de que, aunque los estados contables estén artificialmente acotados a periodos de tiempo concretos (anuales, en su mayor frecuencia), la vida y trayectoria empresarial no presenta diferencia alguna entre el día final de un periodo y
el día inicial del siguiente periodo. El principio de empresa en funcionamiento nos recuerda que la gestión de la empresa debe considerarse ilimitada y que, por tanto, la empresa se constituye con la finalidad de que su vida económica perdure en el tiempo.

Por lo tanto, el concepto de beneficio no es algo concreto y materializable en un determinado activo (dinero efectivo, por ejemplo), sino que es algo un poco más difuso y expandido por toda la empresa.

En primer lugar, vamos a considerar que el beneficio que aparece en los estados contables se corresponde con el beneficio real, es decir, que no haya modificado o alterado, en virtud de objetivos fiscales o financieros, tales como:

  • Aumento del beneficio, por encima del real, para ofrecer mejor imagen económico financiera.
  • Disminución del beneficio, por debajo del real, para minimizar el coste fiscal de nuestra empresa.

A continuación, vamos a considerar si se han distribuido o no dividendos (reparto de beneficios después de impuestos), a la hora de averiguar dónde y en qué partidas se encuentra materializado el beneficio de la empresa. Si se han distribuido, una parte de dicho beneficio ha salido de la empresa y ha ido a parar al patrimonio personal de los socios. Primera posible ubicación de una parte del mismo.

Si no se han repartido beneficios, o bien se han repartido pero no totalmente, sino de manera parcial (situación bastante frecuente en la práctica empresarial), vamos a analizar las posibles partidas de la estructura económica dónde se puede estar materializando este beneficio no distribuido:

  • Partidas de existencias.
  • Partidas de deudores.
  • Partidas de tesorería y activos líquidos.
  • Otras partidas de activo.

Uno de los primeros lugares donde deberemos buscar el beneficio generado por nuestra empresa es en nuestros almacenes (partidas de existencias). Con un alto grado de probabilidad, los recursos generados por la propia empresa, se habrán invertido allí, en forma de (cuentas del grupo 3 del PGC):

  • Mercancía para vender en periodos siguientes.
  • Materias primas para transformar en productos terminados y vender en periodos siguientes.
  • Productos en curso de fabricación, que serán terminados y vendidos en periodos siguientes.
  • Productos terminados, que serán vendidos en periodos siguientes.

El almacén de la empresa, sin duda, es un lugar donde se materializará una parte importante de dicho beneficio, pero no es el único lugar. 

Otra posible ubicación del beneficio es la partida de deudores. Ahí encontramos todos los derechos de crédito contra nuestros clientes y deudores, derivados de las operaciones de venta y prestación de servicios realizadas con ellos. Es decir, siempre que emitimos un factura (ya sea por venta o por prestación de servicios), y esa factura se cobra a crédito (no al contado), su importe queda reflejado en esta partida. Son por tanto, recursos generados por la empresa, pero que no están disponibles todavía, dado que se encuentran pendientes de cobro. Básicamente, hablamos de las partidas
registradas en las cuentas de clientes (430) y de deudores (440). Otra parte importante de nuestro beneficio se encuentra en estas partidas, y por lo tanto, no disponible directamente en dinero para ser retirado por los socios.

Otra posible, y frecuente, ubicación del beneficio es la correspondiente a las partidas de tesorería y activos líquidos. No hay que olvidar que las empresas también manejan dinero y recursos líquidos, ya sea en efectivo (cuenta 570) o en saldos disponibles en cuentas bancarias (cuenta 572).

Además de las anteriores, que serían las partidas más ortodoxas donde se puede materializar el beneficio, también hay otras partidas que pueden explicar la posible ubicación del beneficio. Esta ubicación tiene otras connotaciones fiscales, que no son objeto de análisis en este trabajo, siendo solo contempladas desde el plano contable.
Nos referimos a los (frecuentes casos) en los que se realizan pagos de recibos y gastos personales de los socios por cuentas de la empresa. Ejemplos como: 

  • Pago de un plan del recibo del colegio de los hijos del socio.
  • Pago del recibo RETA del socio, cuando no se haya recogido en su correspondiente nómina.
  • Pago de la tarjeta de crédito, cuando no se corresponde con gastos de la empresa.
  • Etc…

Supongamos, por ejemplo, el pago del recibo del colegio de los hijos del socio (gasto no deducible), a través de una cuenta de la sociedad, por importe de 750 euros. En este caso, el registro contable que se debe realizar es el siguiente: 

Fecha registro contable Debe Haber
(551) Cuenta corriente con socios y administradores 750  
(572) Bancos, cuenta corriente   750

En el caso reflejado en el ejemplo, la cuenta 551 es otra posible ubicación de parte del beneficio empresarial. Esta cuenta muestra un derecho de crédito de la sociedad frente al socio, por el importe de todos los pagos realizados, y que han supuesto salida de fondos de la sociedad, para la cancelación de deudas o compromisos correspondientes al socio.

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