Planificación del cierre del ejercicio. la factura fiscal de la empresa | Artí­culos | E-Consulting.es Abogados & Gestores
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Benjamin Franklin dijo una vez: "nada pasará con absoluta certeza, excepto la muerte y los impuestos", pero incluso la muerte se puede demorar un poco más si llevamos una vida saludable y sin asumir demasiados riesgos.

Con los impuestos sucede algo parecido, de manera que saludablemente una buena planificación fiscal puede minimizar lícitamente el coste impositivo y diferir el momento del pago de impuestos.

La contabilidad sirve de apoyo en la toma de determinadas decisiones. Un claro ejemplo es la planificación fiscal. En los meses que quedan hasta final de año hay opciones que pueden condicionar de forma relevante la carga impositiva inmediata.

Ahora es el momento de aplicar y conocer adecuadamente la normativa para el cierre fiscal contable del ejercicio 2015, aprovechando las opciones que ofrecen los distintos impuestos, en especial el Impuesto sobre Sociedades, el IRPF y el Impuesto sobre el Patrimonio para empresarios y profesionales.

“UNA DE LAS IMPORTANTES FUNCIONES DE LA CONTABILIDAD ES LA PLANIFICACIÓN FISCAL.”

En el último trimestre del año es muy recomendable realizar una estimación de la liquidación de estos Impuestos antes del cierre del ejercicio, pues nos permitirá obtener una información aproximada de cuál será la factura fiscal del ejercicio en curso, y así tener la capacidad de poder actuar, optimizando la tributación del mismo antes de que se produzca su devengo el 31 de diciembre.

Además este año cobra especial importancia la entrada en vigor de la Reforma fiscal 2015, que incluye novedades muy importantes que afectarán fundamentalmente al IRPF y al Impuesto sobre Sociedades, y que son de gran trascendencia para el cálculo del cierre fiscal contable 2015.

 

Hay dos circunstancias que, por sentido común, todos tenemos en la mente:

  • Que la información contable sirve para algo más que cubrir el expediente.
  • Que un buen gestor prevé y anticipa los efectos de los tributos en su tesorería. Es decir planifica su fiscalidad.

Para que la información contable sea fiable, y por lo tanto útil en la toma de decisiones y adecuada para una correcta planificación fiscal, tiene que estar libre de errores.

La planificación tributaria o fiscal es un conjunto de medidas encaminadas a reducir la carga tributaria dentro de la legalidad vigente. Se trata pues de postergar, prevenir, evitar o minimizar determinadas cargas impositivas del contribuyente.

Hay muchas decisiones que se pueden tomar en este sentido, como cuando constituir una sociedad, que razón social elegir, cuando realizar contrataciones de personal o reestructuraciones de plantilla, donde ubicar el negocio, etc.

 

 

“ESTA PLANIFICACIÓN
PERMITE ESTIMAR Y
OPTIMIZAR EL IMPORTE DE LA FACTURA FISCAL DEL EJERCICIO.”

 

“PARA CONSEGUIR ESTE OBJETIVO, ES DE VITAL IMPORTANCIA QUE LA INFORMACIÓN CONTABLE ESTÉ LIBRE DE ERRORES Y MALAS PRÁCTICAS CONTABLES.”

 

Otros aspectos a considerar son el momento de materialización de determinadas inversiones o la realización de gastos de cierta envergadura, o incluso la forma en la que estos se realicen, por ejemplo podemos comprar un vehículo, con fondos de la empresa, pedir un préstamo, formalizar un
leasing o hacer un renting, siendo el tratamiento fiscal diferente en función del caso.

También es importante tener en cuenta los criterios de depreciación del inmovilizado de la compañía, ya que por ejemplo, en determinados casos, se pueden realizar amortizaciones aceleradas o incluso registrar como gasto inmovilizados de escaso valor.

Debemos también tener claras las repercusiones fiscales de los diferentes métodos de valoración de stocks, así como el impacto en el resultado de las dotaciones de provisiones, entre otras muchas cosas.

 En definitiva, es necesario saber dónde estamos y lo que es más importante, que consecuencias va a tener nuestra actual posición. Creemos que ahora es el momento adecuado para detectar errores y malas prácticas contables, de adelantar acontecimientos de cara al cierre y de elaborar previsiones de impuestos.
Una revisión de la contabilidad adecuadamente planificada debe permitir:

  • Detectar errores y malas prácticas.
  • Ganar tiempo a la hora de realizar el cierre.
  • Realizar previsiones sobre la base de datos verificados.
  • Tomar decisiones basadas en una información consistente, entre las que destacamos las siguientes:
    • IVA y posibles devoluciones.
    • Recuperación del IVA de los impagos
    • Formalización o no de operaciones de venta.
    • Aplicación de incentivos fiscales.
    • Opciones fiscales como los regímenes especiales de IVA o la tributación en régimen de grupos.
    • Análisis de posibles desequilibrios patrimoniales, que pueden tener graves consecuencias.

Algunos consejos, para sacar todo el partido al cierre contable, así como para averiguar si las finanzas de la empresa están bajo control, son los siguientes:
1. El cierre anual equivale al cierre de 12 meses.

Supervisar cada uno de los cierres contables mensuales nos va a permitir recopilar información para seguir mes a mes el estado de nuestra empresa.

El cierre, que habitualmente se realiza en los últimos meses del año, conlleva la regularización de las cuentas de gastos e ingresos para obtener el resultado del ejercicio, de las cuentas de patrimonio neto, y del cierre de todas las cuentas con saldo para que el mismo quede a cero.
2. Los procesos económicos deben ser homogéneos.

El cierre consiste en una serie de procesos estructurales y repetitivos con el objetivo de que cada periodo que se cierre sea similar al anterior. Así cada mes los procesos económicos deben ser iguales para obtener resultados que nos permitan realizar las comparativas. Unas comparativas claves para construir una imagen fiel del estado financiero de la empresa.

3. Periodificar te ayuda a planificar.

“LA PLANIFICACIÓN TRIBUTARIA O FISCAL ES UN CONJUNTO DE MEDIDAS ENCAMINADAS A REDUCIR LA CARGA TRIBUTARIA DENTRO DE LA LEGALIDAD VIGENTE.”

Los procesos para realizar el cierre deben seguir las mismas fechas cada mes para realizar unas comparativas ajustadas.

La periodificación contable consiste en imputar -asignar- a cada ejercicio económico los gastos y los ingresos que le correspondan. Surge por la aplicación práctica del principio contable del devengo, según el cual la imputación de ingresos y gastos deberá hacerse en función de la corriente real de bienes y servicios, con independencia del momento en que se produzcan los cobros y pagos correspondientes.

4. Cuidado con las provisiones.

Provisionar los gastos correctamente ayudará a paliar los efectos de los riesgos. Dotar todo tipo de provisiones es algo que se debe reflejar en la contabilidad para que de esta manera queden registradas las contingencias previstas por depreciación de activos y riesgos, etc. 

Las provisiones son partidas del pasivo del Balance destinadas a recoger gastos.

5. No hay que olvidarse de la importancia de analizar.

En esta fase, la función principal en la empresa es el control de gestión. Así que la capacidad de análisis es uno de los puntos fuertes. Con el cierre en las manos hay que saber dónde mirar, extraer información de las cifras para poder planificar correctamente la estrategia de empresa.

6. El cierre es una herramienta valiosa para la planificación.

A partir de los resultados que nos ofrece el cierre anual, repasamos la estrategia empresarial y corregimos el rumbo. Y aunque parece una obviedad es muy importante recordar que el cierre no es una herramienta contable aislada sino que es una manera imprescindible para reunir información y a partir de ella realizar la planificación, y posterior toma de decisiones.

7. Hecha la reflexión, es el momento de la acción.

Con toda la información que nos aporta el cierre, el análisis y planificación llega el momento de aplicar los ajustes en la implantación.

Y en este aspecto debemos tener en cuenta el estilo de liderazgo para llevar a cabo la implantación de decisiones donde debe prevalecer el espíritu colaborativo y motivar a quienes se lideran para alcanzar objetivos comunes.

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