Régimen especial de bienes usados i. marco de aplicación | Artí­culos | E-Consulting.es Abogados & Gestores
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En un trabajo anterior, vimos los diferentes regímenes especiales en IVA. Vamos a analizar, con mayor grado de detalle, uno de ellos, el conocido como REBU, régimen especial de los bienes usados, objetos de arte, antigüedades y objetos de colección.

El régimen especial de los bienes usados, objetos de arte, antigüedades y objetos de colección (REBU) es un tipo de régimen impositivo del IVA, de aplicación voluntaria a los revendedores, cuando actúan en nombre propio y realizan entregas de los siguientes bienes:

  • Bienes usados. Tendrán esta consideración los bienes muebles utilizados por un tercero, susceptibles de reutilización y adquiridos para su reventa. No se consideran bienes usados los utilizados, renovados o transformados por el propio sujeto pasivo revendedor o por su cuenta, ni los materiales de recuperación, envases, embalajes, oro, platino y piedras preciosas.
  • Objetos de arte. En este apartado, se engloban los siguientes objetos, siempre y cuando cumplan los requisitos previstos en el artículo 136 de la LIVA: cuadros, pinturas, dibujos, grabados, estampas, litografías, esculturas, estatuas, vaciados de esculturas, tapicerías, textiles, murales, cerámica, esmaltes sobre cobre y fotografías.
  • Antigüedades. Para tener esta consideración, tienen que ser bienes muebles con más de 100 años de antigüedad y que no sean objetos de arte o de colección.
  • Objetos de colección. Se consideran dentro de este apartado los artículos de filatelia y las colecciones y especímenes para colecciones de zoología, botánica, mineralogía o anatomía, o que tengan interés histórico, arqueológico, paleontológico, etnográfico o numismático. En ningún caso se aplica este régimen especial al oro de inversión.
  • Por otro lado, para la aplicación de este régimen, se considera revendedor a:
  • Quien realice de forma habitual entregas de bienes usados, objetos de arte, antigüedades y objetos de colección para su reventa.
  • Al organizador de ventas en subasta pública, cuando actúe en nombre propio, en virtud de un contrato de comisión de venta.

El artículo 135 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del IVA establece que, los sujetos pasivos revendedores podrán aplicar el régimen especial de bienes usados cuando adquieran los bienes, a una persona que no tenga la condición de empresario o profesional. Esto es así ya que para aplicar el REBU los bienes tienen que comprarse a sujetos pasivos que no hayan deducido previamente el IVA en la compra del bien.

Este régimen persigue evitar la doble imposición que se produciría en los bienes incluidos en el mismo, debido a que proceden de personas que no tuvieron derecho a la deducción de las cuotas soportadas, en su adquisición, y que son bienes que el empresario revendedor vuelve a introducir en el circuito económico. Este régimen se aplica a la entrega de bienes adquiridos por el revendedor a:

  • Una persona que no tenga la condición de empresario o profesional.
  • Un empresario o profesional que se beneficie del régimen de franquicia en el Estado miembro de la expedición o transporte del bien, siempre que dicho bien tuviese la consideración de bien de inversión.
  • Un empresario o profesional, cuya entrega esté exenta porque no haya tenido derecho a la deducción de la totalidad del IVA soportado en su previa adquisición o importación.
  • Otro sujeto pasivo revendedor que haya aplicado este régimen especial en su entrega.

El régimen también se aplica a las entregas de los objetos que hayan sido importados por el sujeto pasivo revendedor y a las entregas de objetos de arte adquiridos a empresarios o profesionales, en virtud de operaciones a las que haya sido de aplicación el tipo impositivo reducido.

Podemos comprobar cómo este sistema viene a evitar la doble imposición que comentamos anteriormente, con el siguiente ejemplo. Supongamos que un empresario, adquiere un vehículo por 36.300 € (30.000 € más el IVA al 21%). Este empresario sólo podrá deducirse el 50 % del IVA de su adquisición en virtud del art. 95. Tres de la Ley del IVA.

Pasado un tiempo de usar el vehículo, este empresario decide venderlo a una compraventa, en la mitad de lo que le costó, atendiendo al uso y desgaste de dicho vehículo, es decir, lo vende en 18.150 €. En ese precio de venta se incluye 15.000 € del vehículo más 3.150 € del IVA que no se pudo deducir.

A su vez, esta compraventa (acogida al REBU) vuelve a vender el vehículo en 22.000 € (18.150 € de coste y 3.850 € de beneficio), por lo que al calcular la cuota de IVA de esta operación, se estaría calculando también sobre parte del IVA originario, con lo que se aplicaría un IVA sobre otro IVA, dándose lugar a una sobreimposición que se pretende evitar con este régimen de bienes usados.

Una vez definido el marco de aplicación de este régimen especial, tanto a nivel de sujeto revendedor, como a nivel de objeto del bien, vamos a ver el funcionamiento del mismo.

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