Salario mínimo interprofesional e indicador público de renta de efectos múltiples | Artí­culos | E-Consulting.es Abogados & Gestores
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El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) es una cantidad de dinero, que todos los años fija el gobierno, a través de un Real Decreto, en el que se establece cuál debe ser el importe bruto, que como mínimo deben cobrar los trabajadores para la jornada legal de su actividad. 

Es, por tanto, una retribución que se garantiza como mínimo para todos los trabajadores, con independencia de que su tipo de contrato sea indefinido o temporal. En el caso de que los contratos no sean a jornada completa, sino a jornada parcial, el salario mínimo se calcula de forma prorrateada. Es decir, partiendo de la base de una jornada laboral de 8 horas diarias, un trabajador contratado a 4 horas tendrá una remuneración bruta de, como mínimo, el 50% del SMI.

Junto con el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM), son dos referencias muy importantes y notables, en la economía española. El SIM se utiliza en el ámbito estrictamente laboral, mientras que el IPREM es el indicador que se utiliza como referencia para el cálculo de ingresos en muchos ámbitos, tales como solicitudes de becas y ayudas de todo tipo (estudios, vivienda, etc…)

El IPREM normalmente va incluido en la Ley de Presupuestos Generales, por lo que sus renovaciones y actualizaciones estarán directamente relacionadas con la aprobación de los presupuestos generales del Estado. Como dato, para 2020 está situado en 537,84 euros mensuales.

El salario mínimo interprofesional (SMI) fija por tanto, la cuantía retributiva mínima que percibirá el trabajador, referida a la jornada legal de trabajo, sin distinción de sexo u edad de los trabajadores, sean fijos, eventuales o temporeros. El SMI reúne una serie de características propias, tales como:

  • El importe del SMI es el dinero que en bruto debe recibir como mínimo el trabajador. Luego, en la nómina, se practican retenciones (IRPF) y también deducciones, que son las aportaciones del trabajador a la cuota de Seguridad Social, cuota para el desempleo y formación. En la práctica es por lo tanto posible que el neto que cobra el trabajador, si no tiene otros complementos salariales, pueda quedar por debajo del Salario Mínimo.
  • El salario mínimo se debe recibir en dinero, es decir, la empresa no puede disminuir esa cantidad restándole retribuciones en especie que el trabajador haya recibido. Por ejemplo, si a un trabajador de hostelería que cobra el salario mínimo se le facilita el almuerzo diario en el mismo puesto de trabajo, no se puede restar al salario mínimo el valor de esta retribución en especie.
  • Las cantidades que se establecen como salario mínimo pueden ser superadas por el convenio colectivo o pacto individual con la empresa, pero siempre los salarios acordados en convenio colectivo no podrán ser inferiores en cómputo anual a la cantidad establecida en el SMI.
  • Además del salario mínimo, es frecuente que los contratos de trabajo y convenios colectivos establezcan otros complementos salariales.

Conviene no confundir el Salario Mínimo Interprofesional con el Ingreso Mínimo Vital. El Ingreso Mínimo Vital es una prestación dirigida a prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social de las personas que viven solas, o están integradas en una unidad de convivencia, y carecen de recursos económicos básicos para cubrir sus necesidades básicas.

A diferencia del Salario Mínimo Interprofesional, se configura como derecho subjetivo a una prestación económica, que forma parte de la acción protectora de la Seguridad Social, y garantiza un nivel mínimo de renta a quienes se encuentren en situación de vulnerabilidad económica. Persigue garantizar una mejora de oportunidades de inclusión social y laboral de las personas beneficiarias.

Como aclara el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el Ingreso Mínimo Vital opera como una red de protección dirigida a permitir el tránsito desde una situación de exclusión a una participación en la sociedad. Contendrá para ello en su diseño incentivos al empleo y a la inclusión, articulados a través de distintas fórmulas de cooperación entre administraciones.”

En la siguiente tabla, se puede observar la variación del SMI en España, en los últimos 20 años: 

Año SMI diario SMI mensual
2020 31,65 € 950 €
2019 30 € 900 €
2018 24,53 € 735,90 €
2017 23,59 € 707,70 €
2016 21,84 € 655,20 €
2015 21,62 € 648,60 €
2014 21,51 € 645,30 €
2013 21,51 € 645,30 €
2012 21,38 € 641,40 €
2011 21,38 € 641,40 €
2010 21,11 € 633,30 €
2009 20,80 € 624,00 €
2008 20,00 € 600,00 €
2007 19,02 € 570,60 €
2006 18,03 € 540,90 €
2005 17,10 € 513,00 €
2004 16,36 € 490,80 €
2003 15,04 € 451,20 €
2002 14,74 € 442,20 €
2001 14,45 € 433,45 €

 

Está regulado el SMI en el Estatuto de los trabajadores, en su artículo 27, estableciendo al efecto que:

1. El Gobierno fijará, previa consulta con las organizaciones sindicales y asociaciones empresariales más representativas, anualmente, el salario mínimo interprofesional, teniendo en cuenta:

  • El índice de precios de consumo.
  • La productividad media nacional alcanzada.
  • El incremento de la participación del trabajo en la renta nacional.
  • La coyuntura económica general.

Igualmente se fijará una revisión semestral para el caso de que no se cumplan las previsiones sobre el índice de precios citado. La revisión del salario mínimo interprofesional no afectará a la estructura ni a la cuantía de los salarios profesionales cuando estos, en su conjunto y cómputo anual, fueran superiores a aquel.

2. El salario mínimo interprofesional, en su cuantía, es inembargable. 

Remarcar que no todos los países tienen establecida esta figura de cobertura mínima. En un estudio publicado en la web www.datosmacro.com, donde se analizan los SMI de 97 países, España ocupa el nada desdeñable 14º puesto.

        Por encima de España, con niveles superiores de SMI, encontramos a países como Luxemburgo (2.142 €), Australia (1.950 €), Irlanda (1.656 €), Paises Bajos (1.635 €), Reino Unido-Bélgica-Alemania-Francia-Canadá- Corea del Sur-Israel-Japón-EE.UU (comprendido entre 1.100 y 1.600 €).

        Por debajo de España tenemos otros muchos países, donde el SMI va descendiendo desde los casi 1.000 euros españoles, hasta desparecer por completo en muchos de los países analizados. En este sentido, el compromiso del gobierno actual es que, para 2023 (al final de la actual legislatura) el salario mínimo interprofesional se equipare al 60% del salario medio español. En términos reales, esto supondría que la cifra establecida deberá ascender a 1.200 euros mensuales para un trabajador a jornada completa. En la actualidad, según cálculos de la Seguridad Social, en nuestro país cobran el salario mínimo aproximadamente medio millón de trabajadores, siendo este importe similar para todas las comunidades autónomas. 

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